Qué pasa cuando aparece esa persona y te hace olvidar todo tu pasado? Qué pasa cuando la vida pone frente a uno lo que siempre hemos querido? Qué pasa cuando te das cuenta que es algo real?
A mi me da pánico, me asusta,me provoca uir de las personas, pero creanme me gusta todo esto de los sentimientos, pero a veces es difícil volver a creer lo suficiente como para arriesgarse por más, es dar ese paso fuera de la zona de confort en la que hemos vivido tanto tiempo, es asimilar una serie de sensaciones que hacia mucho no sentias y en algunos casos nunca los sentimos. Es extraño el volver a ser "el algo de alguien" porque siento que esto da cierta vulnerabilidad de que esa persona te lastime,y puede que me adelante a los hechos,pero hay cosas que horrorizan...
Pero algo que luego de mucho tiempo aprendí por tanto errores y perdida de tiempo que he tenido,es que hay cosas aue no regresan, y una de ellas es una oportunidad perdida,y la verdad esto es lo peor de todo,tener algo o a alguien que siempre deseaste y dejarlo ir por no aceptar que está frente a nuestras narices...Pero más en cambio ahora aparece él,un presente, alguien que me hace ver que vale la pena todos los caprichos que ya viví,todo ese tiempo que perdí,que no me hace anhelar el pasado...Vivan lo que tienen en su presente,el tren no suele parar 2 veces en la misma estación,arrieguen que se gana más de lo que se pierde,no anhelen algo que quisieron hacer y no lo hicieron,no tengan miedo de sentir,no tengamos miedo de vivir
domingo, 24 de noviembre de 2013
Qué pasa cuando la vida pone frente a nosotros algo que siempre hemos querido?
lunes, 4 de noviembre de 2013
No te enamores de una persona curiosa...O tal vez si deberías hacerlo
No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todo lo que escribes. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido.Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa cámara que te gustó, prestará atención a ese grupo que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría , ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste? “ No te enamores de una persona curiosa, porque he estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser. Después caminará de regreso a casa y comerá su cena y regresará tus llamadas. Tú serás la expedición en su vida. Tu corazón se volverá un misterio para esa persona por algún tiempo. Un curioso, sacará lo mejor de vos, te hará conocer una parte de ti que nunca antes habías conocido. Pero sabiendo esto, puede que no sea tan malo enamorarse de un curioso, puede que no sea tan malo comenzar a querer a una persona atípica, puede que un curioso sea lo que realmente todos necesitamos en nuestras vidas... “Hay una curiosidad en ti que te hará mover montañas algún día sin ningún esfuerzo como me has movido por años”.
martes, 17 de septiembre de 2013
Nada tan gustable como esos momentos honestos de las personas
Me encanta camas sin hacer. Me encanta cuando la gente está borracho y llorando y no puede ser otra cosa que ser honesto en ese momento. Me encanta la mirada en los ojos de las personas cuando se dan cuenta de que están enamorados. Me encanta la forma en la que se ven las personas a la hora de despertar y como se olvidan de todo lo que los rodea en ese momento. Me encanta ver los ojos llenos de lágrimas de las personas cuando el personaje de la película muere, llora, o hay una emoción de estas. Me encanta cuando la gente cierra los ojos y se deriva en algún lugar de las nubes. Me enamoro de las personas y sus momentos honesto todo el tiempo. Me enamoro de sus averías y su maquillaje corrido y sus ensueños. La honestidad es demasiado hermosa para ponerla dentro de tan pocas palabras...
sábado, 7 de septiembre de 2013
Unos tragos y un te extraño
Apenas salí y quise ir a buscarle. Es algo borroso, no sé exactamente donde estoy ni a donde precisamente quiero ir, sé que vive por alguna parte de esta ciudad y sólo pensaba que si camino por la calles podría encontrarle. Tal vez si consigo caminar firme nadie note mi desesperación y quizá si me ve y le digo todo lo que me he callado desde nuestro acuerdo entienda que nunca sale de mi cabeza, ni siquiera en estas noches en que salgo a “distraerme”.
Ya tengo 21 años y ahora estoy actuando como una niñita de 6, trato de mantener mi equilibro sobre la acera mientras discuto con mis amigas quienes intentan convencerme de regresar al lugar, no entienden que tengo que ir a buscarlo, que aún podría haber una oportunidad para lo nuestro, que nuestro acuerdo fue una estupidez, que si nos amamos todavía podemos intentarlo.
Llevo más de 3 meses discutiendo con mi mejor amiga, se queja por los hombres que mando a volar, tengo que admitirlo: son buenos candidatos, pero es molesto salir con gente cuando no son él, ni siquiera se le acercan, no tienen su mala costumbre por limpiarse la boca con las manos, su manía de tomarse del pelo o su risa traviesa cuando sabe que hizo algo que no me agradará. Hablo de él como si no existiera nadie más y me cierro al conocer gente nueva, a lo mejor es verdad y soy muy testaruda o a lo mejor sólo estoy enamorada.
̶ ¡Dame mis llaves! ̶ Le exijo mientras me sujetan del brazo.
̶ Vamos adentro y te las doy, ¿por qué quieres irte? ̶ Me lo dice como si en verdad fuera a creer que me dará las llaves si vuelvo al bar.
¿Por qué quiero irme? ¿Qué no es claro? Cometimos un error, me separé de la única persona que me completaba, dejé ir a quien hacía de mis lunes viernes. Sí, era molesto, sí, discutíamos, sí, odiaba sus bromas, pero hoy es lo que más extraño, que esté aquí arremedándome y quejándose del cómo manejo mis tiempos entre a escuela, amigos y él.
̶ Lo necesito… Necesito verlo, quiero saber si él me piensa tanto como yo. ̶ No sonaron muy bien mis palabras, realmente tardé en acomodar mis ideas para pronunciar lo que quería decir.
Mi confesión no le agrado a nadie, ni a mi mejor amiga, ni a los amigos que nos acompañaban, mucho menos al “Sr. Egocéntrico” que me iba acompañando esa noche, pero ¿qué pueden saber ellos sobre necesitar a alguien? Ellos no saben lo que es estar en un lugar y querer tener su compañía, despertar y esperar ver sus ojos, oír el timbre y correr esperando a que esté ahí con unas lindas flores, contestar cada llamada aún cuando sabes que no será quien quieres escuchar, dejar la llave bajo el tapete por si decide volver. Es increíble como mantenemos la esperanza contra toda lógica, sabemos que no llegará pero aún así lo esperamos.
Me dicen que unos cuantos tragos más me ayudarán a olvidarlo, pero sé que será inútil. El alcohol en mí sólo me ayuda a tomar más valentía y el coraje que me hacía falta para atreverme a cometer todo atrevimiento que este amor me dicta. En mi coherencia sé que no es correcto ir y decirle que lo extraño y no digo nada, me obligo a callar, porque mi amor es así: prudente. Mejor dicho: cobarde.
̶ ¿En verdad quieres ir a verlo? ̶ Ella conoce la respuesta, pero necesita oírla de mí para poder rendirse a ayudarme.
̶ Dejo siempre una llave bajo el tapete por si decide regresar. ̶ Contesto apenada sabiendo lo patético que es esperarlo.
Como cualquier persona trato de seguir adelante, sigo con mi vida, pero llegan a mí momentos de debilidad, donde un comentario, un objeto o una simple mirada me hace recordarlo y volver a caer en ese vacío sin fondo, donde caigo y espero que en algún momento me rescate. Me pregunto constantemente “¿dónde está?” si éste es su lugar, aquí junto a mí, “¿por qué prometemos cosas?” quedaron tantas promesas por cumplir… Nunca he tenido problemas en controlar mis pensamientos, en hacerlo a un lado y seguir con mi día, pero nunca he podido controlar mis sentimientos.
Llegamos a su casa, él va de salida, mientras introduce las llaves a su carro se da cuenta de que le espero al otro lado de la calle. No deja de mirarme con sus ojos color miel –que tanto me encantan–, decido acercarme. Mientras doy mis primeros pasos noto que él sigue inmóvil, incluso considero la idea de que no se moverá, que él prefiere dejar las cosas como están, que haber venido fue un error. Me detengo, lo miro detenidamente, le muestro una pequeña sonrisa tratando de no llorar y continúo. Llego a mitad de la calle y él se decide por acercarse, deja las llaves en la puerta de su carro y el abrigo que traía en su brazo lo deja en el techo del mismo.
̶ Te necesitaba pero no sabía cómo decírtelo.̶ Fue lo primero y lo único que conseguí decir.
Dejé mis temores y lo dije, me mostré tan débil ante él y le di todo el poder de destruirme confiando en que no lo haría. No dijo nada, siguió inmóvil frente a mí, me tomaba de los brazos, de la cintura, de la cara, como si no pudiera creer que en verdad estuviera ahí. No sonreía, no lloraba, no decía nada y yo moría por dentro.
̶ Estás ebria. ̶ Dijo mientras apartaba su mirada de mí y se alejaba decidido a no mirar atrás.
Quizá si hubiera hablado antes, si no fuera tan cobarde… Tal vez debí sujetarlo y rogarle que se quedara… Pasó lo que tenía que pasar, no lo que quería que pasara. Uno es responsable de lo que dice, no de lo que entiendan los demás, pero es prisionero de todo lo que decide callar.
Fuente Erika Boté
sábado, 22 de junio de 2013
Cuatro leyes de la vida
Primera ley:
“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
Segunda ley :
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
Tercera ley:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
Cuarta ley:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.
miércoles, 12 de junio de 2013
Atracción vs Seducción
A mi no me atrae un hombre con buen trasero, o con él mejor cuerpo del mundo, con esas entradas en el abdomen celestiales,o bueno...No es que no me atraigan, por supuesto, claro que me atraen, en definitiva, les aseguro, es más, ¡me encantan!.
Pero solo eso, me atraen, no me seducen, me seducen las mentes, mentes inteligentes, me seduce un hombre con sueños, una mirada con futuro, me seduce un hombre con palabra, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, admirar, dominar. Con la mente, uno hace el amor con esas mentes, las ganas, esas ganas simplemente te las quitan un cuerpo.
jueves, 6 de junio de 2013
aúnque todavía pienses en él, yo te quiero
Nos habíamos separado de los demás por que necesitábamos hablar a solas,sin nadie.
Caminábamos de la mano, cuando, de pronto, él se puso delante de mi cogiéndome de la cintura.
-Mira, yo sé que la primera semana que empezamos a salir tu todavía sentías algo por tu sabes quién y que la segunda puede que también pero...
Entonces lo interrumpí, que no, que yo solo lo quería a él y a nadie más.
Esta vez fue él quién me interrumpió a mi.
-Está bien, solo era un ejemplo, pero quiero que sepas que aunque todavía pienses en él, yo te quiero y voy a luchar por ser el único.
Él me mira con esos ojos en los que me perdía, mientras tanto yo no me había acostumbrado a que alguien a quién yo quería tanto sintiese lo mismo por mi. Así que solo fui capaz de que mis ojos se inundaran y una sonrisa estuviese presente en mi rostro.
-Me quieres- dije susurrando y con.un nudo en la garganta. Le cogí la cara y lo besé, como si ese beso fuese él último.
No quería que la noche terminara.
Me dolían las manos del frío y tenía la nariz congelada, pero me daba igual por que sabía que cuando la noche terminara él no estaría al día siguiente.
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